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jueves, 17 de abril de 2014

Sexo telefónico...¿Cómo se hace?

El sexo telefónico es una alternativa a las relaciones sexuales convencionales. Este consiste en mantener conversaciones eróticas a través de la línea telefónica. Lo más habitual es que se haga entre parejas, aunque algunas veces hay hasta 4 personas involucradas.  Esta actividad casi siempre se acompaña de la masturbación. Si quieres tener sexo telefónico, acá te decimos cómo se hace. ¡Toma nota!
Usa tu imaginación. Esta es la base del sexo telefónico. Lo mejor es crear situaciones que resulten excitantes para ambos. Por ejemplo, estar en un lugar especial o recordar un momento que haya sido excitante para ambos.
Establece límites. Como en el sexo tradicional, hay cosas que no nos gustan. Es necesario que digamos lo que no nos agrada. Habla con tu pareja sobre la forma en que desea que le hables o que la trates. La idea es que los dos se sientan muy cómodos con lo que hacen.
Conoce bien a quién estará al otro lado del teléfono. Si no sabes mucho de tu pareja, lo mejor es que investigues un poco y recuerdes lo que le gusta en la cama. Lo importante es que ella se siente querida. Si la tratas como si no la conocieras, probablemente ella no querrá repetir la experiencia.
¡Toma el teléfono y anímate a hacer algo diferente con tu pareja!

domingo, 23 de marzo de 2014

Olores que estimulan el deseo sexual...

¿Quieres saber qué olores estimulan el deseo sexual? A continuación te compartimos una lista con algunos de los olores que provocan que las mujeres sientan deseo sexual, según una importante universidad de Estados Unidos. ¡Atento!

  • El olor del sebo del pelo: Los folículos capilares cuentan con glándulas que emiten un olor característico.

  • El olor de las axilas: En algunos casos puede ser desagradable, pero en pequeñas dosis puede resultar altamente atractivo para las mujeres.

  • Olores herbales: Los perfumes con fragancia de sándalo, cardamomo o perejil resultan muy afrodisíacos para las chicas.

  • Fragancias con olor a madera: Son una señal de que eres un hombre masculino y seguro.  Los olores a madera brindan relajación y cierta sensación de seguridad a las mujeres.



¿Conoces otros olores que estimulen el deseo sexual?

viernes, 7 de diciembre de 2012

Dónde quieren las chicas que las beses?

Es muy probable que usted no esté utilizando en todo su potencial una de las mejores herramientas de su arsenal amatorio. Esta arma secreta es su boca.

No sólo estamos hablando de placer oral aquí, aunque usted debería darle placer a las mujeres si quiere ser considerado un buen amante. Vamos a ir un poco más allá de un simple beso en la boca en este artículo, que debería dominar si quiere besarlas en otros sitios.

Su boca puede ser aplicada en muchas otras partes de su cuerpo besando, lamiendo, mordisqueando, mordiendo y succionando. Cualquier lugar que usted suela tocar con las manos, probablemente se sentirá aún mejor si es estimulada por su boca.

Cuando se trata de besar a las mujeres, algunos de sus lugares favoritos son evidentes, mientras que otros suelen ser pasados por alto.

Las orejas

Las orejas suelen ser descuidadas que puede ser un sitio de intenso placer para las mujeres y la mejor manera de estimularlos es con la boca. Mordisquear los lóbulos con suavidad es una manera de provocar escalofríos en su espina dorsal, pero también podría pasar sus labios suavemente por su oreja, lo que le pondrá la piel de gallina, creando ondas de hormigueo placer.

La nuca

Una de las maneras más fáciles y más confiable para complacer a una mujer es besarla en la nuca. Esto funciona especialmente bien si la toma por sorpresa. Cuando está en lavando los platos o trabajando en la computadora, acérquese en silencio por detrás, quítele el pelo de la nuca y bésela allí. Ella pronto se olvidará de su tarea y querrá más.


La cara
Hay pocas cosas más personales que besar a una mujer en la cara. Sus sentimientos cálidos hacia ella pueden expresarse mediante unos besos dulces en las mejillas, la frente, la mandíbula, e incluso su nariz y en sus párpados. Pero no le lama la cara. No lo hagas. Tampoco la muerda. La cara debe ser tratada con ternura.

La clavícula

Mientras aún tenga la ropa puesta, uno de los lugares más íntimos para dedicarle algunos besos es la clavícula.

Que la clavícula de la mujer quede expuesta es algo muy insinuantes y si usted la besa allí le hará desear que su boca recorra otras partes de su cuerpo. Así que empiece besándola allí antes de dedicarse a otros lugares que no podrá alcanzar mientras ella esté vestida.

La cadera

La cadera es una zona más sensible de lo que usted cree. Esto podría deberse a su cercanía con el centro del placer físico. Sin importar cual sea la razón, besar, lamer y mordisquear su cadera le provocará corrientes de placer desde la cabeza a los pies. No descuide esta zona.

Los pechos

Poner su boca en sus pechos puede resultar extraordinariamente sexy, pero hacerlo mal puede ser contraproducente. Usted puede besar, lamer y chupar, e incluso morder dulcemente puede ser considerado aceptable, siempre y cuando usted lo tome con calma.

Los pechos son una zona delicada, por lo que deben ser tratados adecuadamente. A menos que a ella le guste el sadomasoquismo, morder está prohibido. Sus pechos no deben tener moretones cuando usted haya terminado con ellos. Además, recuerde que sus pezones no son los únicos que necesitan un poco de atención. Use su boca sobre todos sus pechos para obtener un efecto máximo.

Zonas prohibidas

No importa en dónde ponga su boca, ella probablemente va a disfrutar con eso. Sin embargo, para besar algunas partes del cuerpo usted siempre deberá solicitar un permiso, como por ejemplo los pies y la cola.

Algunas chicas simplemente no disfrutan ser besadas en estas zonas sensibles, así que pregúntele antes de hacerlo. Por otro lado, algunas chicas disfrutarán con entusiasmo algunos besos en los pies o en la zona trasera. Averigüe qué le gusta a ella y utilice su boca de acuerdo a sus gustos.

jueves, 4 de octubre de 2012

Recupera el deseo sexual!

¡No tengo deseo sexual!
La energía, en todas sus manifestaciones en nuestra vida, tiene un ciclo que se repite.

Este circuito cíclico tiene 4 fases: la fase de estímulo (que a nivel sexual corresponde al deseo), la de carga (que en la respuesta sexual equivale a la excitación y la meseta), la de descarga (correspondiente al orgasmo) y la de recuperación (que comprende lo que en un encuentro sexual llamamos la resolución y la fase de bienestar).

Todas estas fases necesitan ser recorridas por completo para poder volver a empezar armónicamente. Si nos quedamos atascados en alguna de ellas, se produce un problema.

El deseo es la primera parte del ciclo. Si el estímulo siempre es el mismo llega un momento en el que se pierde la sensación. Comparémoslo con dos superficies que friccionan entre sí.

Después de un período de fricción continuada, podrá pasar una de dos cosas: o una de las superficies entra en una sensibilidad extrema que hace que se lastime (y entonces la tendencia es a retirarse) o se desensibiliza, deja de sentir y necesita un cambio de estímulo para reencontrarse con la sensación o bien pasar a la siguiente fase.
El deseo es la fase de la respuesta sexual humana en la cual percibimos un estímulo que despierta nuestra sensación. Son las ganas de tener un encuentro erótico de alguna naturaleza.

En ocasiones, con bastante frecuencia en las parejas de larga duración, esta fase se ve disminuida. Las personas ya no tienen ganas de hacer el amor, al menos con su pareja.
Causas de la falta de deseo sexual
Hay varias causas posibles de esta pérdida. Analicemos algunas:
1. Disminución del placer vital en general (para detectar esto, se puede observar otras partes de la vida).

En esta circunstancia es interesante detectar cómo estoy viviendo mi vida, porque probablemente esta disminución del deseo, de la respuesta al estímulo, se haya trasladado a otras áreas de mi vida (recordemos que la sexualidad es solamente un reflejo intenso e íntimo de la forma en que vivimos nuestra vida).

Como dijimos antes, si el estímulo siempre es el mismo llega un momento en el que se pierde la sensación.
2. Desgaste, aburrimiento, rutina, ¿me sigue gustando mi pareja, sigo queriendo a esta persona?

Precisamente por la razón del desgaste, de la fricción del mismo estímulo, las personas adultas (en general porque nos cuesta conectarnos con el asombro) empezamos a entrar en surcos que repiten caminos.

Y eso termina por anular la sensación inicial de entusiasmo. Pero es interesante poder recuperar la capacidad de asombro, como los niños. Cada paso me abre a algo distinto.
3. Problemas hormonales o de salud, en general. Los problemas en la salud física y específicamente los hormonales pueden tener efectos nocivos sobre el deseo sexual.

Si estamos con poca energía para la vida, el cuerpo usa esta energía para los procesos básicos de subsistencia: comer, moverse, dormir, respirar.

Conviene estar atentos a los desarreglos de la salud física y consultar a un profesional para corregir lo que no funciona bien.