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lunes, 16 de agosto de 2010

Cómo sostener una conversación difícil en el trabajo


Si eres de los que deben manejar personas a diario, trabajas en Recursos Humanos, o te preocupas por tus amigos en el trabajo, entonces es muy probable que en cualquier momento te veas obligado a enfrentar y sostener una conversación difícil.

Ha llegado el momento de hablar
Las personas se visten en forma inapropiada y poco profesional en el trabajo. La higiene personal es a veces inaceptable. Las insinuaciones entre empleados pueden desencadenar un problema de acoso sexual.
Un escritorio desordenado no es precisamente una señal de una mente ordenada. Las latas de gaseosa que no se tiran a la basura atraen hormigas.
Por otra parte, el lenguaje vulgar es poco profesional. Un escote insinuante está bien en un club, en una fiesta, o en la playa, pero no en la oficina. Y dejar los platos sucios después de almorzar es, definitivamente, una falta de respeto a todos.
¿Te has encontrado en alguna de estas situaciones? Son simples ejemplos de los tipos de comportamientos que pueden señalar la necesidad de una conversación.
Los pasos a continuación te ayudarán a mantener conversaciones complicadas con personas que necesitan un baño de profesionalismo.

¿Cómo llevar adelante una conversación difícil?

· Busca el permiso para llevar adelante la plática. Incluso cuando seas el jefe del empleado, comienza diciendo que tienes algo que te gustaría decirle. Pregúntale si es un buen momento o si prefiere elegir otra ocasión y lugar.

· Utiliza una entrada suave. No vayas directamente al punto de la cuestión. Otorga a la persona la oportunidad de prepararse para un momento potencialmente embarazoso. Dile que necesitas hablarle de algo difícil. Si te sientes incómodo con tu rol dentro de la conversación, también puedes hacérselo saber. La mayoría de las personas se sienten tan incómodas al tener que oficiar de emisores del mensaje (señalar malos hábitos o costumbres) como al tener que recibirlo.

· Si te encuentras en la situación de tener que hablar con alguien, es muy posible que esto se deba a que otros empleados han venido a ti quejándose de los hábitos o costumbres de la persona imputada. No caigas en la tentación de magnificar las cosas o deslindar tu responsabilidad en la situación diciendo que otros han venido con la queja. Esto únicamente servirá para que la incomodidad de la situación sea mayor y la solución más dificultosa.

· La mejor conversación es directa y simple. No andes dando rodeos. He venido a hablarte porque esto es algo que debes aprender a controlar si quieres tener un paso exitoso por nuestra organización.

· Dile tu interlocutor que el impacto de cambiar su conducta tendrá un impacto altamente positivo. Por el contrario, al elegir no hacer nada podría poner en riesgo su carrera y su empleo.

· Alcanza un acuerdo sobre lo que esta persona hará para cambiar su comportamiento. Establecer una fecha de inicio (mañana mismo, tal vez) no estará mal en algunos casos. Establece asimismo una agenda para revisar el progreso según las opiniones de otros trabajadores.

· Realiza un seguimiento. El hecho de que el problema exista significa que los errores son posibles. Asimismo, también podrían ser necesarias mayores aclaraciones. En consecuencia, más conversaciones y más acciones disciplinarias pueden ser los pasos a seguir en un futuro cercano.

Definitivamente, puedes convertirte en una persona eficiente para mantener y llevar adelante conversaciones difíciles.
Estos pasos y la práctica te ayudarán a construir los niveles de confianza y comodidad necesarios para hacerlo en forma efectiva.
Después de todo, una conversación difícil puede hacer la diferencia entre el éxito y el fracaso de un empleado valioso. Preocúpate por mantener y llevar a buen puerto estas difíciles conversaciones.

miércoles, 28 de julio de 2010

Cómo conseguir que nos entiendan


Dado que estamos constantemente en contacto con la gente y que es cada vez más frecuente el trabajo en equipo es sumamente importante que nuestro mensaje sea entendido por quien lo recibe, especialmente considerando que podemos vernos en la situación de tener que dialogar con personas de diversas edades, pudiendo producirse en esos casos una sensación de que existe una brecha generacional que dificulta la comprensión mutua.

Para asegurarnos que esto no suceda debemos prestar atención constantemente a los signos tanto verbales como no verbales que emite nuestro interlocutor.

¿A quién no le ha pasado alguna vez decir algo que consideraba agradable y recibir cierto enfado como respuesta? Si nuestro objetivo había sido que quien nos escuchaba se sintiera elogiado, entonces hemos errado en la forma de conseguirlo.

En principio es necesario conocer exactamente cuál es nuestro objetivo. Dado que toda comunicación supone influir en el otro, es fundamental saber qué respuesta queremos suscitar.

Si estamos atentos a las respuestas que obtenemos, sabremos si vamos por buen camino o debemos cambiar de rumbo. Estos son principios básicos de un buen comunicador, quien sabe dónde quiere llegar y evalúa permanentemente si está siguiendo el camino correcto, y si descubre que se ha desviado retoma su rumbo.

Para esto se debe ser flexible, si no se obtiene la respuesta que se busca lo más indicado es cambiar, hacer cualquier otra cosa, ya que si se continúa haciendo lo mismo se obtendrán las mismas respuestas.

No todos los seres humanos somos iguales, por lo tanto no respondemos de igual manera a los mismos estímulos, y eso implica que no podemos tratar a todas las personas del mismo modo.

Sólo si estamos atentos a las respuestas que generamos y somos lo suficientemente flexibles para modificar nuestro comportamiento cada vez que nos alejamos de la meta podremos aumentar las posibilidades de alcanzarla.

Para ello suele ser de gran utilidad creer que uno es el responsable de la respuesta generada en el otro. Si bien esto es cuestionable, al adoptar esta creencia es más sencillo producir los cambios necesarios en nuestra propia conducta, que inevitablemente influirán en la del otro, y sin duda es más fácil y dinámico variar nuestro modo de comunicación de acuerdo a quien nos dirijamos, que pretender que todos los que nos escuchan se amolden a nosotros.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Técnicas para manejar el estrés y el miedo a tomar decisiones


El Sr. Master del Pe, un es conferencista internacional certificado por ASLA (American Seminar Leaders Associaton), experto en el desarrollo de facultades, formación de valores, mejoramiento energético y manejo del estrés.

El poder de la oxigenación es muy importante porque permite la combustión.
Cuando estamos estresadas respiramos sólo con la parte superior del tórax.
Si observamos dormir a un bebé veremos que se le mueve la pancita, porque su respiración es completa y profunda, llenando la parte inferior de los pulmones.

La gente estresada tiene la sangre "gruesa" y engorda porque no quema calorías debido a la deficiente respiración y, en consecuencia, deficiente combustión.

Primer ejercicio: parada con las manos hacia adelante, palmas hacia abajo, inspirar profundamente tratando de llenar los pulmones de abajo hacia arriba. Levantar los brazos hacia atrás de la cabeza y exhalar llevándolos nuevamente hacia adelante.
Este ejercicio realiza un drenaje linfático para el pecho.

Es recomendable hacerlo antes de ir a trabajar o de concurrir a un encuentro con un cliente, también antes de tocar a aun bebé, ya que le trasmitimos nuestro estrés.

Una variante de este ejercicio, muy apropiada para las mujeres por su incidencia en el plexo solar, es al exhalar, en vez de bajar los brazos a su posición inicial, hacerlos girar por detrás de la cabeza.

Segundo ejercicio: 2 de cada 10 mujeres padecen cáncer de útero, sobre todo las célibes (lo que no es excusa para salir a cometer "fechorías" ;-)).
Para minimizar ese problema (me refiero al del cáncer de útero) se recomienda el siguiente ejercicio:
Con las manos sobre la cintura rote las caderas 10 veces hacia un lado y luego hacia el otro, este ejercicio es similar al que realizábamos para hacer girar el "hula-hula", ese aro que manteníamos girando en nuestra cintura cuando éramos chicas (demasiado jóvenes abstenerse de hacer comentarios maliciosos).
Repita 3 o 4 ciclos.

Tercer ejercicio: este ejercicio tiene como objetivo conseguir una alineación de la columna, provocando una elongación que contribuye a contrarrestar el efecto de acortamiento de la estatura que se da con el paso del tiempo al comprimirse la distancia entre vértebras.
¿Qué, pensó que iba a decir al envejecer? Ni loca…

Paradas con las manos juntas a la altura del pecho, inspiramos mientras las elevamos bien por encima de nuestra cabeza y nos ponemos en puntas de pié. Exhalamos al descender.

Cuarto ejercicio: alivio del estrés mediante la respiración con música.
Sentadas, manos con palmas hacia arriba, ojos cerrados, inspirar profundamente. Imagine un océano con olas que van y vienen y exhale los traumas, los sentimiento heridos, como si el océano se los llevara. También cualquier enojo u odio, respírelo hacia afuera. Los mismo con la envidia, la falta de confianza y cualquier otro pensamiento negativo.
Haga este ejercicio acompañada por música tranquila durante 5 minutos.

Una de las causas del fracaso de un líder es el miedo e incapacidad de tomar riesgos.
Para este problema Master del Pe recomendó las siguientes técnicas:
Primero identifique el origen y la naturaleza de su miedo. ¿Es real o irreal?

Primer ejercicio: Tome un papel en blanco y descríbalos, luego quemen el papel.
O imaginen que lo escriben y queman.

Segundo ejercicio: Sentadas, manos con palmas hacia arriba, ojos cerrados, inspirar profundamente. Imagine un océano con olas que van y vienen y exhale los miedos, como si el océano se los llevara.

Mantenga la energía alta practicando estos ejercicios diariamente.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Errores a evitar al buscar empleo


ERROR Nº 1

Buscar trabajo sin la formación adecuada, apuntar a un mercado distinto al que le corresponde, apuntar a un mercado al cual no le resultas interesante, la pregunta que debes hacerte es:

¿Hice un buen diagnostico para detectar mi mercado y saber a quién le puede interesar lo que yo sé hacer?, ¿Quién tiene necesidad de mi experiencia, habilidades o formación?, si no puedo solo, ¿por qué no pido ayuda?

ERROR Nº 2

NO TENER UN PLAN DE CARRERA La planificación de carrera no empieza y culmina con un titulo. Implica:

- Planificar la elección de cursos complementarios, armar un plan propio de capacitación

- Determinada orientación, especialización

Esto significa trabajar y estudiar en función de un objetivo claro, saber a donde se quiere llegar e ir armando un plan de viaje el cual que se irá articulando, e incrementando a medida que se crece laboralmente.

Capacitación continua es un estilo de vida. Es el estilo de quienes saben que, mientras dure su vida laboral, deberán dedicar parte de su tiempo a incorporar nuevos conocimientos o actualizar los adquiridos

ERROR Nº 3

NO HACER UN BUEN ANÁLISIS DE UNO MISMO.

- Cada persona debe conocer quién es, para qué sirve, qué sabe, qué puede, qué quiere

- En qué contexto laboral se adapta mejor

- En qué se destaca.

- Debe identificar cuales son sus puntos débiles, y de éstos, distinguir entre los que se pueden modificar y los que no.

Ejemplo una debilidad modificable es tomar cursos de conversación para reforzar y mejorar la fluidez de conversación en un idioma.

Una debilidad difícil de modificar en un plazo razonablemente corto es adquirir otro idioma, si no sabes alemán por mas buena voluntad que tengas deberás esperar bastante tiempo para modificar esa situación.

El análisis lleva a hacer coincidir ese perfil que resulta del análisis, con las demandas del mercado

Muchas veces ese análisis lleva a detectar nichos de mercado a explorar

ERROR Nº 4

No darse cuenta de la importancia de las presentaciones

- Un CV con detalles irrelevantes, información confusa, perfil poco claro, falta de información adecuada puede tener dos resultados, o no se obtienen entrevistas o las que se obtienen no llevan a ningún trabajo




ERROR Nº 5

No ser un buscador activo

- Quedarse sólo con los clasificados del domingo

- No dedicarse full time a la búsqueda de trabajo

- No tener una estrategia propia

- No revisar el método cuando no hay resultados

viernes, 19 de junio de 2009

El arte de la persuasión


¿Cansado de ver como nadie hace caso a tus palabras? Echemos un vistazo a las técnicas más efectivas de persuasión, que puedes comenzar a aplicar ahora mismo...

El arte de la persuasión representa la historia de la manipulación diplomática pero astuta, tendiente a poner a las personas de tu parte sin recurrir al uso de la fuerza.

Su objetivo primordial es básico, pero difícil de conseguir: convencer a tu audiencia de internalizar tu argumento, para luego adoptarlo como parte de su sistema de creencias.


El arte de la persuasión cuenta con seis armas para influir sobre otras personas, éstas son: reciprocidad, compromiso/consistencia, autoridad, validación social, escasez, gusto/amistad. A continuación, le echamos un vistazo a las técnica persuasivas más efectivas:


Fabrica una necesidad
Intentar persuadir a otros para que te crean cuando careces de una urgencia reconocible es inútil. Si lo que tú quieres —apoyo, dinero, aprobación— no es obvio, necesitarás hacerlo obvio fabricando una profunda y urgente necesidad.

Es aquí cuando la escasez entra en juego. Las personas encuentran a objetos y oportunidades más atractivos cuando escasean o son raros.


Los publicitarios trabajan primero creando una necesidad en ti (nada puede quitarte la sed como...), luego en crearte la noción de escasez.

En el mundo profesional, hay dos factores que están de tu lado a la hora de persuadir: el tiempo, y las acciones imprecisas de la competencia.

En vistas de “ponerte a la audiencia en el bolsillo”, debes convencer al auditorio de que tiene una necesidad que ni siquiera sabe que tiene.

Por ejemplo, implantar la necesidad de implementar un programa inmediatamente porque éste es el único momento en que puede llevarse a cabo con los mejores resultados.


Recurre a palabras cargadas
Los políticos y los publicitarios usan palabras cargadas todos los días. Considera las frases comunes “defender la democracia” o “Guerra contra el terror”.

¿Qué quieren decir precisamente? Ni siquiera una respuesta efectivamente trazada podría encontrar la conexión y el verdadero significado de estos términos. En el deseo de persuadir, el significado suele ser secundario cuando se recurren a palabras cargadas.


Por ejemplo, Warren Buffet -el famoso inversionista- rara vez omite referirse a sus inversores como “socios”, aunque claramente no lo sean.

Desde luego, ellos saben que al hacerlo crean un lazo de igualdad y fraternidad sin la necesidad de hacer un solo renunciamiento.

Las ideas de reciprocidad (la gente está más dispuesta a cumplir con los requerimientos de aquellos que primero han dado algo) y de gusto/amistad (las personas prefieren decir “sí” a aquellos que les son conocidos y les agradan) pueden verse en las palabras simples, pero cargadas, del Warren Buffet.


Habla su mismo lenguaje
Una vez más, decimos que las personas prefieren decir “sí” a aquellos que les son conocidos y les agradan.

A este fin, un medio básico y efectivo de persuasión no sólo hace necesario el uso de un vocabulario comprensible y reconocible, sino que también se caracteriza por recurrir al nombre (o los nombres) de la audiencia.

Es algo tan fundamental como cuando te encuentras con alguien por primera vez, y al verlo la segunda recuerdas su nombre.

Sin dudas, causas una mejor impresión, ya que agasajas el ego y convences al receptor de que has podido recordad su nombre, desde luego, porque lo valoras demasiado para haberlo hecho.


Apela a la autoridad
Las personas se encuentran más dispuestas a seguir directivas y recomendaciones de un comunicador a quien atribuyen autoridad o pericia.


Un llamamiento a la autoridad, en el que demuestres tus profundos conocimientos sobre el tema, tus cualificaciones, o una muestra de tu propio interés o compromiso en el asunto, satisfará los deseos de tu audiencia de reconocer a un interlocutor en una posición de poder.


Recurre a las emociones
Con frecuencia, las personas asumen erróneamente que en el mundo de los negocios sólo cuentan los hechos. Si bien los números tienen un lugar bien ganado y nunca deben ser ignorados, recurrir a las emociones puede ser especialmente efectivo en el ámbito de la negociación.


La clave está en evocar una respuesta emocional usando metáforas o recurriendo al sentimiento del riesgo y la aventura (claro, sin excederte).


Apela a la razón
Apelar a la razón es recurrir a los hechos comprobados y los números incuestionables para influir sobre tu audiencia.

Para muchos, en el ámbito del mundo profesional, no existe mejor forma de persuasión. En combinación con la autoridad, la razón y la lógica pueden tener efectos superlativos sobre la audiencia.


Cuenta una historia
Por último, es necesario dedicar algunas líneas a la importancia del poder persuasivo de una buena historia.

Se cree que organizamos nuestros procesos mentales de acuerdo a historias, y es cierto que los grandes líderes son también grandes contadores de historias.

Para ellos, una historia es un hecho envuelto en una emoción que insta a una acción que tiene la capacidad de transformar nuestro mundo. En consecuencia, las historias pueden usarse como técnica de persuasión.


Para ser exitosa como método persuasivo, una historia debe estar contada con pasión, a través de los ojos de un héroe, que en un primer momento encuentre un antagonista, que luego experimente un despertar de un conocimiento, y que este despertar conduzca a una última transformación.


El punto, en consecuencia, es vestir tu presentación con el atuendo de una buena historia.

Posiciona principalmente lo que estás intentando persuadir (una oportunidad financiera) como el héroe; los obstáculos conocidos son los antagonistas (riesgo de pérdidas financieras); incluye tu argumento primario en forma de conocimiento (las razones por las que los riesgos se ven disminuidos); y la transformación final en forma de resultado percibido (la recompensa financiera). Y, desde luego, cuéntalo todo con mucha pasión.


Recuerda que tú eres un hombre bello, saludable y... Persuasivo!

lunes, 5 de enero de 2009

Cómo vencer el miedo al fracaso en 5 pasos!




Muchas empresas penalizan fuertemente el fracaso con la consecuente pérdida de la seguridad y autoestima de sus ejecutivos. ¿Qué puedes hacer para que el ambiente no te aplaste? He aquí algunas recomendaciones al respecto...


Un líder tiene qué aprender a asumir riesgos. Pero aquí lo vital es que primero te revistas internamente del escudo que te permitirá enfrentar las críticas, el miedo al fracaso, las limitaciones y preocupaciones de los demás, así como las tuyas.
Entonces, ¿qué hacer para construirte una estructura interna a prueba de balas? Te recomiendo internalizar las siguientes ideas hasta que las instales en cada una de tus células:
1. Los halagos y las críticas no te añaden ni te restan valor. Tú tienes un valor innato, adherido a tu naturaleza que nada ni nadie te puede quitar. Por lo tanto, lo que digas, lo que pienses, las decisiones que tomes, aún cuando no le parezcan a otros, tienen también un valor intrínseco simplemente porque vienen de ti.
2. No existen errores, solo resultados. Si observas señales de que las cosas no están yendo como deseas o tu jefe espera de ti, no es que seas un fracasado. Simplemente la fórmula que estás aplicando no sirve para lo que buscas, de modo que tienes qué cambiarla.
3. Las personas somos imperfectas. Olvidamos cosas, no sabemos que existen formas de hacerlas mejor o simplemente actuamos bajo la influencia de patrones inconscientes de conducta y no tenemos conciencia de ello. Por lo tanto, no existe el hombre o mujer perfectos.
No estoy diciendo con esto que nos volvamos irresponsables, dejando de asumir las consecuencias de nuestros actos. Intento hacerte reflexionar que es válido permitirte un margen de error pero al mismo tiempo debes estar consciente del punto no. 4 que explico a continuación.
4. Tienes la capacidad de aprender a elegir de manera inteligente. Capitaliza la experiencia adquirida en el proceso para que no vuelvas a dar los mismos pasos que no te llevaron a ninguna parte. Cada error te acerca al conjunto de conocimientos, hábitos, habilidades y destrezas que requieres para cumplir satisfactoriamente la tarea en cuestión, pero sólo lo descubrirás si reflexionas al respecto. Poco a poco te convertirás en una persona llena de sabiduría, lo que te hará tomar decisiones más centradas y sensatas cada vez.
5. Apóyate en una persona que te pueda dar luz cuando andes confuso. Pídele opinión a alguien, fuera o dentro de la compañía, sobre tu actuación y lo que podrías hacer mejor. Pero la persona que elijas debe tener una característica importante: ser equilibrada y objetiva.
No se trata de alguien que te apapache, aunque esto pueda ser necesario a veces, sino más bien de alguien que te haga reflexionar, puntualice lo que puedas hacer mejor y te haga descubrir el mejor camino para ti mismo.
Lee este artículo varias veces y reflexiona sobre su contenido. Analízalo a la luz de alguna experiencia que estés viviendo actualmente o hayas vivido y transforma poco a poco tu ser interior para que tomes las mejores decisiones dentro de un marco de serenidad. Este es tu estado ideal de recursos.

¡Sí puedes lograrlo!

Por Leticia Barrios

Asesor en desarrollo de habilidades de liderazgo y motivación para ejecutivos.

lunes, 7 de julio de 2008

Sobrevive a la oficina y disfruta más de tu trabajo!


Fin del día en una oficina. Contracturas. Dolor de cabeza. Cansancio. Ojos irritados. El ritmo vertiginoso, las rutinas, el tiempo cada vez mayor frente a la computadora son algunas de las causas...

Otras, más insidiosas, son invisibles. Mala ventilación, que llena de hongos, bacterias y virus, productos químicos contaminantes, deficiente iluminación, humo de cigarrillo, cargas electromagnéticas conforman lo que se conoce como Síndrome del Edificio Enfermo : el hábitat en el que desarrollamos nuestro trabajo es en sí mismo un factor de perturbación.
¿Cómo protegerse de los factores ambientales y además optimizar las largas horas que pasamos en la oficina ? A continuación, algunas soluciones :
Las tuberías de aire acondicionado son un caldo de cultivo de microorganismos, por lo que muchas personas ven agudizadas sus alergias, o sufren resfríos o congestiones a repetición, además de conjuntivitis o ahogos. El humo del cigarrillo también viaja por ellas. Una medida oportuna es la limpieza periódica de los filtros y/o la limpieza profunda a través de vapor. De cualquier manera, sería aconsejable usarlos lo menos posible y procurar airear los ambientes, pues, aunque no lo crea, el aire exterior es menos contaminante que el que circula por los grandes equipos.
Las fotocopiadoras emiten gases que provocan dolores de cabeza, problemas respiratorios y fatiga. Sería conveniente mantenerlas lejos de los lugares de trabajo.
El equipo eléctrico y electrónico provoca lo que se llama “electropolución” : un campo electromagnético que altera nuestro propio sistema, produciendo cansancio e irritación. Al igual que los tubos fluorescentes, que al emitir rayos ultravioletas y parpadear en forma intermitente, producen alteraciones nerviosas y problemas en los ojos. Para eliminar las cargas estáticas, existen aparatos generadores de iones negativos.
Cambios sencillos pueden ser crear un ambiente de trabajo agradable, con la mayor cantidad posible de luz natural o de lámparas, poner plantas (que además de oxigenar, calman el estrés), colocar pósters o cuadros con paisajes tranquilos, rodearnos de cosas que nos resulten hermosas, como flores, adornos, fotos. Fuera de la oficina, caminar descalzos, con zapatos de suela o sobre tierra, trabajar en el jardín, caminar en un parque, recostarse en un árbol ; en síntesis: descargarse.
El uso de la computadora es un capítulo aparte. Aliada insustituible en el trabajo es también fuente de múltiples problemas. Produce ionización positiva, lo que provoca mayor estrés, tensión arterial y hasta depresión. El trabajo prolongado frente a la pantalla conllevan enrojecimiento e irritación oculares, síndrome del túnel carpiano (dolor e inflamación de las muñecas, por compresión de los nervios) y contracturas por malas posiciones. Vayamos por parte. Además de tomarse descansos, una buena postura al escribir reduce muchos de estos problemas. Esto incluye no sentarse sobre el “huesito dulce”, sino sobre los isquiones (los huesos de la pelvis), la columna derecha sostenida por el respaldo, los hombros relajados, el cuello estirado, las manos paralelas al teclado, sin quebrar las muñecas, los pies apoyados en el suelo.
La vista debe ser muy cuidada. Preferiblemente, se usarán anteojos multicoatados, cuyos cristales, con graduación o no, reciben un tratamiento especial que neutraliza el efecto producido por las pantallas. Estas deberán estar protegidas por filtros especiales, y ubicadas a unos 60/70 centímetros de los ojos, a unos 20 grados por debajo del nivel de la vista (más alto de lo que normalmente están muchas). Los documentos estarán a esta misma altura, no sobre el escritorio, para no forzar el cuello. Es muy importante el descanso de los ojos. Mirar a lo lejos frecuentemente, para aliviar el enfoque de cerca. “Palmear”, esto es, apoyar la base de las palmas de las manos sobre los pómulos y, ahuecando un poco los dedos, tapar los ojos, tratando de imaginar un color negro aterciopelado, mientras aprovechamos para descansar la mente también. Salpicar los ojos con agua fresca descongestiona durante las horas de oficina. En casa, se pueden hacer compresas con té o manzanilla heladas.
Las famosas contracturas... ¿Qué hacer ? Si bien hay una serie de ejercicios simples que se pueden practicar, en el medio de la vorágine, muchos se olvidan de todo. Recurramos a la naturaleza. El cuerpo tiene su propio mecanismo para descansar y revitalizarse : el desperezamiento y el bostezo. Si bien años de represión social han hecho estragos en la percepción de nuestros instintos naturales, nada puede mejorar miles de años de evolución. Pero, ¡atención! desperezarse no es “tirarse hacia afuera”, es estirar desde adentro, percibir los músculos desde su inserción en los huesos y hacer suaves y lentos movimientos de elongación en distintas direcciones, sin solución de continuidad, buscando sentir un bienestar general, un aumento de la vitalidad y un descanso reparador. Acompañar el desperezamiento con bostezos, abriendo bien grande la boca, lo cual masajea las cervicales y lumbares y permite un recambio de aire. Es imprescindible hacerlo a la mañana, antes de levantarse de la cama, ya que el cuerpo está endurecido por la inmovilidad y además unas cuantas veces al día. Si duda de sus beneficios, observe a su gato: mejor ejemplo de flexibilidad, imposible.
¿Cómo hacerlo en la oficina ? Vaya al baño, si no puede en el lugar de trabajo, y de paso, haga uso de la hidroterapia. Limpie las “malas ondas” dejando correr agua por cada uno de los dedos y hasta los codos. Beba abundante agua durante el día. Y, al llegar a su casa, tome una ducha (o un baño de inmersión, si puede darse el lujo, con aceites esenciales relajantes) y cámbiese de ropa, ya que guarda la energía del día durante horas. El agua tiene cualidades de descarga y limpieza de la electropolución que nos invade desde todos lados.
Otra forma simple de estirar la zona superior del tronco, que es donde se concentran las mayores tensiones es: inspirando, entrelazar las manos, girarlas hacia afuera y elongar lentamente muñecas, codos, hombros y cuello llevándolo hacia abajo, exhalando. Repetir una cuantas veces, en distintas direcciones : hacia arriba, hacia atrás. Sentados, con los pies paralelos abiertos unos 30 centímetros, dejar caer el tronco sobre las piernas, mientras la cabeza cuelga entre ellas. Si se presiona suavemente con las manos en el plexo solar, respirando profundo, se consigue calmar las tensiones.
Para liberar el cuello, lo mejor es estirarlo por el propio peso de la cabeza. Es un error común girarlo rápidamente en círculo o hacer movimientos bruscos, ya que sus efectos son momentáneos y a veces contraproducentes. Con los hombros y columna derechos, dejar caer la cabeza, mientras se respira lentamente, como si se quisiera hundir el mentón en el esternón. Quedarse un minuto, se puede poner la mano sobre la cabeza para reforzar el peso, pero lo importante es concientizar el estiramiento de la columna cervical y hasta dorsal. También, hacerlo hacia un costado y luego hacia el otro, como si se quisiera tocar la oreja con el hombro. Nunca hacia atrás, ya que se comprimen las cervicales. Para calmar los dolores en los hombros y los trayectos nerviosos a la cabeza, tomar con toda la mano el trapecio y apretar fuerte unos momentos. Repetir tres o cuatro veces de cada lado.
A tener en cuenta : la manera en que hacemos las cosas, el tono muscular en que muchas veces estamos prisioneros. Los hombros levantados, la mandíbula apretada, la respiración alta y corta, los músculos endurecidos, tanto esfuerzo para... abrochar una carpeta. Hacemos demasiado y nos cansamos sin necesidad, obteniendo magros resultados. La postura, la respiración, el tono muscular son sumamente importantes a la hora de hacer un balance de cómo nos sentimos, porque no solamente inciden en nuestra performance de trabajo, sino que dicen mucho de nuestra actitud mental hacia la vida.
Para el final, lo más difícil : ¿cómo descansar la mente, que parece jugar una carrera de Fórmula 1, pero sin ganadores ni champagne? Volver al cuerpo es la respuesta. Vivimos enloquecidos por la velocidad de la mente y de la sociedad en general. Pero el cuerpo tiene otro tiempo : el real, el natural, el de las cosas hechas una tras otra, sin la premura de lo que está por venir. Así que, de tanto en tanto, frenemos lo que estamos haciendo y tomemos conciencia : ¿ sentimos el cuerpo o estamos a 2.000 kilómetros o a 5 días de aquí y ahora ? ¿Cómo está la respiración, estamos bien apoyados en el suelo o en la silla, nos duele el cuello o la espalda, qué necesitamos para estar mejor ? ¿Tenemos el control de lo que sucede o dejamos que todo se me acumule y tenga la misma importancia ? Ir tras la mente (que divaga y anticipa y juzga y protesta) nos saca del centro de nosotros mismos. Volvamos al cuerpo, respiremos, pongamos todo en el lugar que corresponde y sigamos.
Y cuando lleguemos a casa, tratemos de mimarnos un poco, de la manera que cada uno pueda y necesite. O lo más simple, nos acostamos en el piso (no en la cama) unos minutos, nos relajamos escuchando música tranquila o un cassette para ello o tan sólo sintiendo cómo vamos abandonando el peso en el suelo, que nos contiene y sostiene, como la vieja Madre Tierra siempre lo ha hecho.
¡ Feliz descanso !

Y recuerda que tú eres un hombre bello y saludable... Puedes disfrutar más de tu trabajo!

miércoles, 4 de junio de 2008

Cómo presentar tu proyecto para que sea aceptado


La presentación formal de un proyecto empresarial debe tener dos características: un contenido interesante y una exhibición acorde. La posibilidad de que la propuesta prospere, sin la presencia de estos dos factores se reduce en un porcentaje muy elevado, y la frustración es un resultado posible.


La presentación de informes, folletos, transparencias y diapositivas con que ilustrarás y pondrás en conocimiento de todas las personas interesadas tus magníficas ideas son fundamentales en el proyecto. Una fotocopia ilegible, una foto borrosa o un papel arrugado, pueden ser factores mas que negativos en la consideración del posible inversor o de quien decida por la viabilidad del proyecto.
Los detalles son la parte mas importante y la que definirá la preferencia por sobre otras propuestas que entren en competencia. Los datos expuestos deben ser los necesarios para entender de qué se está hablando, ni más, ni menos.
La información, sobre todo en grandes cantidades, solo logra desinformar. Siempre es aconsejable procurar que los asistentes a la presentación retengan los aspectos más importantes de tu plan de empresa. Para ello, de debe seleccionar, en primer lugar, los temas que consideres indispensables para dar a entender su funcionamiento. Elígelos con sumo cuidado y no te vayas por las ramas.
Si se desea hacer ver a los posibles inversores y/o clientes la rentabilidad del proyecto, se recomienda utilizar gráficos antes que extensas líneas escritas sobre un buen número de folios. Cuando los datos se representan gráficamente, se entienden con mayor facilidad.
Los conceptos se fijan en la mente de quien los observa de forma fotográfica, como un todo global. Para que la información mostrada no sea malinterpretada, utilizar formas y colores que faciliten su lectura y comprensión. Si se busca llamar la atención y estimular, en los gráficos tonos rojos.
Este color se asocia al dinamismo y al poder. Transmite seguridad y confianza trazando bocetos en los que predominen diferentes gamas de azul. No así el amarillo y el naranja, pues suelen despertar en el subconsciente de las personas señales de alarma y peligro.
El dinamismo y el ritmo de explicación son armas necesarias para obtener el resultado deseado, y para eso es fundamental estar convencido seriamente de la utilidad y rentabilidad de la idea presentada.

Recuerda que tú eres un hombre bello y saludable... Planea y presenta de la mejor manera tus grandes ideas!

martes, 20 de mayo de 2008

Estrategias frente al downsizing!


¿Qué actitud tomar frente a la reducción de personal en mi empresa? ¿Cómo prepararme para lo que puede venir? Casos para estar alertas y tener una respuesta positiva.


Downsizing: prepararse con tiempo
Cuando su empleador decidió volver a reducir el personal, a un agente de ventas le dieron cinco minutos para decir "sí" o "no" a la oferta de duplicar su carga de trabajo y mantener el empleo. Con una tonelada de deudas y dos niños en casa que dependían de él, no veía demasiadas alternativas... sólo una situación abrumadora. De manera que, en lugar de dar la media vuelta junto con el resto de sus compañeros, de mala gana contestó que sí.
No se siente agradecido en lo más mínimo por la oportunidad de seguir en su empleo. Por el contrario, está frustrado, enojado y resentido por verse obligado a trabajar el doble por la misma cantidad de dinero.
Poco le sirve a este profesional sentir que ya no tiene voz ni voto dentro de su departamento. Esta perspectiva puede ser desastrosa para su motivación. Cualquier gerente enérgico y entusiasta puede transformarse en el típico empleado abúlico que se presenta a cobrar el sueldo pero no tiene ganas de trabajar.
Downsizing: reglas de la preocupación
Cuando usted era pequeño, el juego de las sillas probablemente lo ponía nervioso. Ahora es 10 veces peor, cuando la última silla representa un lugar en la nómina de pagos de su empleador. Las empresas eliminaron miles de puestos de trabajo. Y eso fue sólo el comienzo. Cada año, desde 1988, al menos un tercio (y a veces la mitad) de todas las empresas grandes y medianas ha disminuido su personal, inclusive más de una vez.
La mayoría de los empleados sobrevivientes expresa sentimientos abrumadoramente negativos acerca de los cambios que se producen conjuntamente con un downsizing.
Como dijo Groucho Marx: "No sé de qué se trata pero me opongo".
Suelo utilizar una metáfora de niños sobrevivientes para ilustrar los conflictos experimentados por los empleados que se quedan luego de una reducción de personal.
Imagínese una familia que ha permanecido unida durante mucho tiempo. Los amorosos padres y educadísimos niños viven en un ambiente de confianza y crecimiento. De repente una mañana, a la hora del desayuno, la madre hace un anuncio. Tras revisar el presupuesto familiar, ella y el padre han llegado a la conclusión de que no pueden alimentar y vestir a los cuatro hijos. Van a tener que desprenderse de dos. No es nada personal, explica el padre. Siguen queriéndolos a todos. Pero ya no se pueden dar el lujo de tenerlos a los cuatro. A la mañana siguiente, a la hora del desayuno, faltan dos de las sillas. Se ha eliminado todo rastro de la existencia de los otros dos chicos. Nadie dice una palabra acerca de su ausencia, y si los padres o los hermanos sienten algo, ni lo mencionan.
Los padres enfatizan a los dos que se quedaron que deberían estar contentos de poder permanecer con la familia. Se requerirá que, a fin de demostrar su agradecimiento, los niños asuman tareas adicionales que solían desempeñar sus hermanos. Los padres les aseguran que esto los convertirá en una familia más unida.
¿Qué cree usted que sienten los niños que se quedaron? ¿Pena por haber perdido a los hermanos? ¿Culpa por habérseles permitido permanecer en la familia? ¿Enojo con sus padres por cambiar las reglas en la mitad del camino? ¿Preocupación y temor por su propio futuro? ¡Quizás hasta no sientan nada, porque es peligroso tomar conciencia!
Del mismo modo, los sobrevivientes de la reducción de personal en una organización a menudo se sienten deprimidos, paranoicos, enojados, estupefactos y traicionados. Si se agrega menor compromiso, emprendimiento y espontaneidad, se llega a lo que se denomina "enfermedad del sobreviviente de los despidos", un estado paralizante causado por el profundo cambio en el contrato laboral psicológico en­tre los individuos y las organizaciones.
Podrá usted dirigir su dedo acusador a su empleador, pero no le servirá de mucho. La mayoría de los despidos son una consecuencia inevitable de las nuevas fuerzas sociales y económicas, no de la maldad o de la incompetencia de una organización. Y si bien muchas empresas equivocan el proceso de los despidos, usted debe aceptar su propia responsabilidad en el manejo de su carrera laboral en medio del caos si es que decide quedarse.
Downsizing: prepárese para la confusión
Después de un downsizing, el ambiente se torna en lo que parecen ser arenas movedizas emocionales. Hay una verdadera pérdida de control, como si todo lo que ocurre se nos escapara de las manos.
Cuando una organización está atravesando muchos cambios, es más difícil para las personas hacerse cargo del control de sus carreras, dado que el mensaje abrumador indica que no hay control.
Lo primero que usted debe hacer es una inspección de sus sentimientos y, de ser necesario, hacer algunos depósitos en su cuenta bancaria emocional. ¿Cómo puede hacerlo?
Es difícil alcanzar el movimiento sinérgico cuando hay reducción de personal. Una vez que usted sepa esto, su meta consistirá en reconstruir relaciones dañadas y forjar nuevas alianzas con personas de la organización que usted estime y en quienes confíe.
La gente que uno respeta puede ser fuente de energía para la motivación.
Si bien usted puede sentirse obligado a evitar la mención de los despidos al conversar con sus colegas, la honestidad emocional puede ser sumamente favorable en un ámbito lleno de preocupación. Además, los temores y sentimientos no expresados tienden a adquirir poder e importancia, saboteando así las relaciones y paralizando la productividad.
Si usted es gerente, puede ayudar a interrumpir ese ciclo; a su empresa no le costará un centavo. Sólo aliente a su gente a que exprese abiertamente sus sentimientos y temores. Pero no reaccione en forma negativa a lo que digan. Asimismo, hágales saber que lo que están experimentando es totalmente normal dadas las circunstancias.
Hablar de los propios sentimientos puede establecer un ambiente de debate saludable. Un gerente senior pudo volver a conectarse en forma eficaz con su personal de esta manera. "Créanme", les dijo con sinceridad. "Cón todo esto, yo me siento tan mal como ustedes". Del mismo modo, un gerente de operaciones llamó a una reunión en la que alentó a todos los miembros restantes de su grupo a que expusieran sus sentimientos y hablaran de sus reacciones personales ante los despidos. Este tipo de "liderazgo desde el corazón" es fundamental para la recuperación y el éxito de las organizaciones que pasan por downsizing.
Aunque usted no sea un ejecutivo, puede mejorar su situación alentando a su jefe a que haga abrir las líneas de comunicación y sentimientos. En vez de ponerse a esperar como un chico atado de pies y manos a ver qué más se le ocurre hacer a su enloquecida empresa, ¿por qué no buscar su propia voz y su propio mensaje en medio de la confusión?
Piense en nuevas soluciones ante el downsizing
Siempre existen otras opciones. Usted quizás podría ayudar a su empleador a que descubra mejores soluciones. Eso es lo que ocurrió en una fabrica de postres. En una reunión de toda la compañía, se anunció que el negocio había disminuido en forma tal que ya no podía justificarse la gran cantidad de personal. Luego se invitó a los empleados a que pensaran en formas de resolver el problema, y 26 de ellos se sumergieron de lleno ante la oportunidad.
Luego de estudiar la situación durante tres semanas, el grupo desarrolló la idea de un Programa de Intercambio de Empleados, una agencia de empleos eventuales de la empresa que "prestaría trabajadores a otras compañías. La empresa receptora entrevistaría, contrataría y abonaría los honorarios de los voluntarios, pero los beneficios estarían a cargo de la fábrica de postres. Si la empresa receptora abonara menores salarios por hora, ellos se harían cargo de la diferencia. Hasta allí, la única desventaja sería el trabajo extra de papeleo. Pero los despidos también obligan a trámites adicionales.
Recuerde: usted es adulto y profesional Lo contrataron porque su empleador consideró que usted tenía la habilidad y el deseo necesarios como para ayudar a la organización a cumplir sus objetivos. De manera que no se comporte como un niño que no tiene a dónde ir ni con quién jugar.
Primer paso emocional. Abandone su papel de Cenicienta y empiece a pensar en el desarrollo de su carrera.
Primer paso práctico. Calcule exactamente qué es lo que usted puede controlar y qué es lo que no puede. Asuma la responsabilidad del manejo de su tiempo y actividades.
Prepare la despedida
Algunas veces, romper los lazos de la dependencia organizativa significa despedirse de un lugar en el que usted ya no desea trabajar. Cuando un hospital reorganizó su departamento de servicios sociales y lo pasó al rubro “Enfermería", al director no le cayó muy bien su descenso y regreso a una fun­ción de servicio más directa. No podía darse el lujo de irse de inmediato, pero decidió dedicarse a desarrollar una estrategia eficaz de búsqueda que le permitiera encontrar otra cosa lo antes posible. Si eso no funcionaba, pensaba desarrollar una oficina privada de consultoría. Su experiencia le enseñó una lección importante: Hay que estar preparado para todo. Desde ese día, trabajó con ahínco con el fin de pagar sus cuentas y prepararse financieramente para irse.
Tuvo su oportunidad en la siguiente reorganización. Al eliminarse otros dos puestos de su departamento, le volvieron a dar cinco minutos para decidir si deseaba triplicar su carga de trabajo en caso de quedarse. No necesitó cinco minutos. Se fue en dos. "Ya esperaba que me pidieran que recoja la basura y la arroje", evoca con tristeza. "Estaba condenado al fracaso. Nadie puede hacer el trabajo de seis personas."
No se arrepiente de la decisión. De hecho, está entusiasmado ante los nuevos desafíos.
"Quiero enfrentar el desafío del crecimiento y la oportunidad”, dice. "No me quiero convertir en un burro de carga."
Saber cómo y cuando salirse de una situación de empleo constituye una importante habilidad vocacional. Si bien usted no debe plantar su bandera en aquellos temas y problemas que, en realidad, no lo molestan, sí debe tener el sentido común suficiente como para decir: "Me niego a que la vida (o mi empleador) me haga esto" cuando sea necesario.
Si no puede encontrar la paz con los nuevos términos de su empleo, debe encontrar la manera de despedirse. Haga lo que haga, no se haga la víctima. No hay placer en esa tesitura, no ofrece oportunidades para el futuro. Mejor levántese y ande. Valdrá la pena el esfuerzo.
CLAVES DE SUPERVIVENCIA
1. Asumir que el empleo es parte de una realidad donde "nada es para siempre" y donde lo único permanente es el cambio.
2. Frente a la crisis mantenga elevada su autoestima y no se culpe por situaciones que exceden su control y responsabilidad.
3. No tenga temor de expresar sus sentimientos y temores ante superiores y colegas. El desahogo emocional le ayudará a superar el mal momento.
4. Recomponga las relaciones dañadas dentro de la empresa y busque forjar nuevas alianzas con personas que respete y en las que confíe.
5. Piense en usted mismo como el CEO de su propia carrera profesional y analice sus alternativas fuera de la empresa. A veces la conclusión de una etapa como empleado puede marcar el comienzo de su independencia.

Recuerda que tú eres un hombre bello y saludable...enfrenta con estrategias el downsizing!

martes, 15 de abril de 2008

¿Eres una persona asertiva?


¿Se nace o se hace asertivo?, ¿la asertividad es una actitud o una habilidad?

¿Qué es la asertividad?
Este tema hace años que me interesa, la verdad es que la primera vez que tuve conocimiento de ella , fue a través de un curso sobre técnicas de negociación. En este curso, la asertividad, se entendía como un actitud o estilo importante ante una posible negociación, y había ciertas claves para definirlas y que a continuación les expongo.
La asertividad, define la capacidad de decir “NO” de manera natural, espontánea, sin generar tensión y sin deteriorar la relación con la otra parte.
Las personas asertivas por naturaleza, saben decir “NO” sin brusquedad, sencillamente, sin que ello les suponga ninguna dificultad.
Como hemos observado se trataba de una negociación entre dos personas donde dos partes pretenden llegar a un acuerdo que beneficie a ambos. En este caso la persona que no dispone de esta actitud (asertividad), corre el riesgo de actuar de una de las otras dos formas o estilos que se estudian dentro del comportamiento humano, la pasiva o agresiva.
Tipos de personalidad y asertividad
Si en la pasiva, se tiende por aceptar de entrada lo que nos proponen por la otra parte (a veces por el que dirá), estamos avocados al fracaso, ya que no hemos defendido nuestros intereses y nos llevamos la frustración no sólo a nuestra empresa, sino a casa . En este caso nos sentimos mal con nosotros mismos, ya que sabemos que lo hemos hecho fatal.
En el estilo agresivo, se suele defender a ultranza y de una forma prepotente nuestra postura, incluso con malos modos , y corremos el riesgo de finalizar en el acto la posible negociación.
Por lo tanto, es obvio que con el estilo asertivo, nos facilita dirigirnos a nuestro interlocutor de una forma franca, y a la vez defender nuestra opción respetando la postura u opción de la otra parte.
Suele funcionar y en el peor de los casos, incluso personalmente quedamos mejor y con las opciones abiertas para otra reunión.
Bien, hasta ahora hemos dibujado lo que entendemos por asertividad dentro del sector de los negocios, y más concretamente en la negociación.
Pero la asertividad es importante en el resto de las actividades cotidianas de las personas, cuando nos relacionamos con cualquier persona, bien conocida, familiar, profesional etc.
No cabe duda, que hay personas, conozco algunas, que son asertivas de nacimiento y actúan de esa manera con total naturalidad.
Pero esta actitud ó habilidad, también se aprende, hay técnicas para ello, ya hemos hablado por ejemplo de Técnicas de Negociación.
También hay planes de estudios como consecuencia de trabajos de Pedagogos, psicólogos etc. interesados en hacer llegar a la gente más joven este estilo para mejorar las relaciones en la sociedad.

Recuerda que tú eres un hombre bello y saludable: sé asertivo y feliz siempre!

jueves, 20 de marzo de 2008

Adicción al trabajo


Si no te puedes desconectar, si estás todo el día pendiente del trabajo, si todo el mundo se queja de que sólo a éso le prestas atención... eres un adicto al trabajo.

El estrés no se toma vacaciones, ya que es común observar hoy en día a personas que se estresan más en el receso vacacional que en la abrumadora rutina laboral del año.
El perfil característico de este tipo de personalidad es llamado workaholic o "trabajólicos", definidos como "adictos al trabajo".
Para la Lic. Gabriela Martinez Castro, Directora del Centro Especialista en Trastornos de Ansiedad (CEETA), “se trata de individuos ansiosos, hiper exigentes, a quienes les es más sencillo cumplir de forma permanente con obligaciones, que dejar de hacerlo. Esto último, en más de una oportunidad, les genera más ansiedad, es decir, al vacacionar o "parar" con la actividad, quedan sin el vehículo de descarga habitual, que es trabajar, lo cual termina provocando más ansiedad y estrés que si continuaran con la vida cotidiana”.
Ansiedad del adicto al trabajo: un trastorno para “llevar”
Cuando estas personas son sometidas a factores que les producen mayor ansiedad o estrés, como puede ser el ocio, están más predispuestas a padecer trastornos de ansiedad.
En estos casos, para la Lic. Martínez Castro, los más comunes son: trastorno de pánico (aparición temporal o aislada de miedo o malestar intensos acompañada de 4 o más síntomas, como por ejemplo mareos, taquicardia y etc.); trastorno por ansiedad generalizada; trastorno obsesivo-compulsivo, y trastornos por ansiedad social (un temor persistente a las situaciones sociales, y a que los síntomas sufridos se evidencien, como la ruborización, temblores, ataques de pánico y otros).
“El estrés que padecen este tipo de personas, por no poder descargar la tensión, como normalmente lo hacen en la actividad laboral aumenta, en muchos casos, el grado de ansiedad y, en consecuencia sufren una serie de síntomas, tanto psíquicos como biológicos", continúa la directora de CEETA.
Estos síntomas pueden resumirse en irritabilidad, respuestas con sobresalto, inquietud, dificultad para la espera, insatisfacción, temores irracionales, enojos frecuentes, dificultades en la interacción con otros, dificultades en el tracto digestivo (colitis, dolores abdominales, flatulencias, indigestiones frecuentes), contracturas musculares, dolor precordial u opresión en el pecho, cefaleas, deseos frecuentes de orinar, temor irracional a padecer una enfermedad seria, pensamientos catastróficos, y hasta una crisis de pánico, caracterizada por gran parte de la sintomatología anterior, además de ir acompañada por un intenso terror a morir, o a volverse loco o descontrolarse”, amplia Martínez Castro.
Todo ello genera peleas y discusiones con el entorno social, generalmente es el familiar, cuando se está de vacaciones, lo cual hace deponer rápidamente el merecido descanso, el que ha quedado transformado en "todo un trabajo para sobrellevar".
Algunos tips para manejar mejor el "estrés de las vacaciones"
Tips para relajarte en vacaciones si eres un "trabajólico"
- Lograr colocarse límites a uno mismo y a otros (no ceder frente a las demandas laborales que no respetan el tiempo vacacional)
- Buscar actividades placenteras que generen satisfacción personal, y puedan funcionar como "vehículo de descarga" tensional: actividades físicas, sociales, o hasta mentales como juegos de ingenio.
- Mantener una alimentación balanceada, combinándola con el placer de ingerir alimentos diferentes y de sabor agradable, ya que tienden a disminuir los niveles de ansiedad.
- Delegar en otros, desestimando la falsa creencia "nadie lo hará mejor ni más rápido que yo".
- No pretender generar cambios radicales en la personalidad, "a partir de ahora, voy a dejar de ser una persona ansiosa y me transformaré en Buda.

Recuerda que tú eres unhombre bello y saludable: que el trabajo no te domine, relájate y domina tu trabajo!