viernes, 2 de julio de 2010

Cirugía estética para hombres, una tendencia en aumento

Parece que ya no corre más ese estigma con el cargaban los hombres a la hora de mejorar su aspecto. Con el énfasis actual que la sociedad pone en valores tales como el bienestar físico, el ejercicio, la buena alimentación y la apariencia, es casi una obligación sentirse bien, y el aspecto exterior debe ir de la mano con el resto del paquete.

Los hombres están comprando productos de belleza, como aquellos destinados al cuidado de la piel, en una proporción cada vez mayor. Una estadística de fines de 2003 señala que el mercado de productos de belleza para hombres, que representa entre 5 y 10% de productos de belleza en general, es el sector con mayor crecimiento anual con un 21%. Y este fenómeno no sólo se da entre los mayores de cuarenta.

Los hombres de entre veinte y treinta años que se criaron, igual que las mujeres, con la idea de querer alcanzar la perfección y que, como ellas, tienen complejos relacionados con su apariencia, serían los grandes compradores del futuro. Sin embargo, los hombres buscan productos más específicos que sus medias naranjas, como cremas anti-fatiga o anti-polución. Una conocida marca de cosméticos llegó a afirmar en su sitio web que hoy día el 21% de los hombres utilizan productos para el cuidado de la piel, en comparación con el 4% que lo hacía en 1990. Y estimaron, según proyecciones propias, que la cifra alcanzará el 50% en 2005.

Entonces, es un hecho que ellos ya no solo se bañan, afeitan, y peinan el cabello. Ahora es tiempo de pulirse las uñas o visitar regularmente al podólogo. Visto desde esta perspectiva, la cirugía estética es un paso lógico que sólo era cuestión de tiempo.

Los hombres se inclinan hacia las cirugías estéticas en buena parte como un modo de revitalizar sus carreras laborales. En vista de que la competencia de los colegas de menos de treinta se incrementa cada vez más, los que cruzaron la barrera de los cuarenta son la franja etaria más proclive a rendirse ante las promesas del bisturí, creyendo que un rejuvenecimiento de la piel tendrá el mismo efecto sobre su carrera laboral.

Entre las cirugías más comunes que eligen los hombres están los estiramientos faciales, la eliminación de las bolsas debajo de los ojos, los implantes de mejillas, la mentoplastia (cirugía para reformar o reconstruir el tamaño del mentón), la liposucción, los implantes pectorales y de pantorrillas. El modelado del cuerpo es una de las causas fundamentales que los lleva a tomar la decisión de operarse. Además de la conocida liposucción, una de las intervenciones quirúrgicas habituales entre los hombres es la reducción de pechos (ginecomastia). También las muy promocionadas operaciones para agrandar el pene (faloplastia) son todo un éxito. Para no hablar de los microimplantes de cabello, que también están en boga desde hace un tiempo, al igual que la corrección de las estrías abdominales (abdominoplastia).

Y el último grito de la moda son las inyecciones de Botox (toxina botulínica), una manera de combatir las arrugas sin pasar por el bisturí. Este tratamiento permite mantener los músculos de la cara relajados, y de esta manera planchar las líneas y las arrugas producidas por los gestos. La cantidad de toxina que se usa para este tratamiento es mínima, por eso, las pacientes no corren ningún riesgo. El Botox disminuye la actividad del músculo y debilita su potencia. Los mejores resultados se ven en las arrugas de expresión: entrecejo, patas de gallo y arrugas horizontales de la frente. Al aplicar la sustancia se consigue que los músculos no se contraigan con tanta fuerza.

También los hombres se aplican inyecciones de colágeno con fines estéticos, se remueven pelos de lugares no deseados con laser o se someten a tratamientos de peeling en su piel. Esta técnica consiste en la aplicación de un producto químico sobre la piel, a través de cuya acción se produce una peladura (peeling) de aquella, que será proporcional a la naturaleza y a la concentración de aquel, al tiempo de aplicación y al tipo de piel. Se consigue de esta manera una renovación cutánea global, con desaparición de lesiones y defectos cutáneos, y mejora del tono y textura de la piel.

Pase y vea

Si está pensando en modificar algún aspecto de su cuerpo, aquí va una lista de las intervenciones quirúrgicas más comunes que piden los hombres, para que sepa a grandes rasgos en qué consiste cada una:

* Mentoplastia: Es la cirugía para reformar o reconstruir el tamaño del mentón con el fin de restaurar la armonía facial y la proyección del mismo. Lo mas habitual es la colocación de un implante (silicona, Goretex) por delante del mentón, para aumentar su proyección. Ocasionalmente se puede cortar la parte mas inferior del mentón y avanzarlo los milímetros que se necesite.

* Bichectomía: Para la armonización del entorno facial

* Lifting o Rejuvenecimiento facial, es una intervención quirúrgica para reparar la piel de la cara y cuello marchita, arrugada y hundida que se produce por el paso del tiempo, por una dieta alimenticia pobre o también por tendencia hereditaria. Se realiza quitando el exceso de grasa, tensando los músculos principales, y rellenando la piel de la cara y cuello.

* Lipoescultura o Corrección Estética de grasa mal localizada: Se le conoce como "cirugía sin bisturí". En ella no existe ningún tipo de cirugía plástica, y aun así moldea el cuerpo a la vez que elimina los volúmenes de grasa que lo deforman. Esta técnica, es la alternativa ideal, que elimina los problemas de la liposucción tradicional.

* Abdominoplastia o Corrección de estrías abdominales: Procedimiento quirúrgico, que tiene como objetivo remover el exceso de piel y grasa del abdomen y tratar los músculos para mejorar el contorno, produce una cicatriz transversal a nivel abdominal inferior que puede ir de cadera a cadera, de tal forma que queda escondida dentro del vestido de baño o ropa interior.

* Faloplastia: aumento del tamaño del pene

* Gluteoplastia: Para el aumento y/o levantamiento de los glúteos, normalmente se realizan implantes con diseños especiales de glúteos o con tejido de grasa propia. Para la reducción y alzando de los glúteos, normalmente se realiza una liposucción superficial o una "tanga lift".

* Rinoplastia o modificación de la línea de la nariz: sigue siendo una de las intervenciones más solicitadas tanto en hombres como en mujeres.

* Ritidoplastia: alisamiento de arrugas en cualquier parte del rostro, de manera preferencial las llamadas patas de gallo o las que se presentan alrededor de la boca y en las líneas de expresión.

* Blefaroplastia: cirugía de los párpados.

A tener cuidado

La cirugía estética no es recomendada para personas menores de 16 años. La razón principal es que aún se encuentra su cuerpo en desarrollo. Otras salvedades para hacerse una intervención incluyen:

* Personas con trastornos del sistema inmune.

* Enfermos de cáncer.

* Personas con diabetes mal controlada o no controlada.

* Personas con hipertensión no controlada.

* Personas con alteraciones o trastornos cardíacos.

* Personas con traumas síquicos.

* Personas mayores de 65 años que, después de evaluación clínica, no presenten condiciones satisfactorias de salud.