domingo, 4 de julio de 2010

Cómo hablar de sexo con tu mujer


¿No será grandioso si pudieras decirle lo que quieres a tu mujer sin que se generen repercusiones inesperadas? Bueno, eso nunca va a suceder. Sin embargo, gracias a la psicología, existen algunas formas de criticar lo que ella hace en la cama sin herir sus sentimientos al tiempo que la alientas a satisfacerte.
Estas son las quejas más comunes que los hombres tienen para sus mujeres, y aquí también están las formas en que deberían manejar dichas cuestiones.

En lugar de decir:

“A veces tendrías que dar el primer paso”.
Primero, déjale saber una de tus fantasías en la que ella inicie la relación sexual. Sé explícito en cuanto a la forma en que ella te seduce.
Si esto no funciona, di algo como “Debe molestarte que siempre esté abalanzándome sobre ti..., me gustaría tanto que alguna vez iniciaras las acciones”. Y si esto ocurre, de más está decir que debes reaccionar en forma positiva.

En lugar de decir:

“Eres un desastre haciendo sexo oral”.
En primer lugar, haz referencia a las cosas que te gustan y que ella hace cuando desciende a tu entrepierna.
Luego, alquila una porno. Siempre encontrarás una excelente maestra a la hora del sexo oral.
Finalmente, dirígela con sutileza. Cuando ella esté haciendo algo bien, gime y déjale saber que va por el buen camino con alguna frasecita del estilo de “oh sí, eso está perfecto...”

En lugar de decir

“¡Mujer, tienes mal olor!!”
No digas nada. En cambio, llévala a la ducha antes del sexo y limpia todo su cuerpo. Deja que ella haga lo mismo por ti, o podrías levantar sospechas innecesarias.
Luego, huélela por todas partes y déjale saber cuánto aprecias ese aroma que trae en su cuerpo. Y, desde luego, cuando vayas a darle sexo oral, déjale saber que disfrutas el sabor de sus labios frescos.

En lugar de decir:

“Odio cuando...”
Comienza por involucrarte en un juego de roles. Pero en esta ocasión no juegues al doctor. En cambio, interpreta su rol en la cama y deja que ella interprete el tuyo. De esta manera, puedes mostrarle lo que quieres que haga. Hacerle ver qué bien se siente algo la llevará por el camino adecuado.
Y si esto no funciona, dile, por ejemplo, que no disfrutas cuando ella te lame los pezones porque son demasiado sensibles. Haz tu mejor esfuerzo por no sonar negativo (evita palabras como nunca, no, y odio), pero rebúscatelas para hacer llegar tu mensaje invariablemente.
No seas brusco; tajante. Algunas mujeres piensan que a todos los hombres les gusta lo mismo en la cama. Es tú responsabilidad hacer que ella comprenda que eso no es así. Sin ser rudo ni arrogante, hazle saber qué quieres y qué no quieres en la cama.
Para mantener tu relación fuerte y saludable, tú y tu mujer necesitan comprenderse en todos los aspectos importantes de la vida. Y, sin dudas, el sexo es uno de ellos.